Una forma diferente de mirar el mundo...

Cerramos con postigos las ventanas de nuestras mentes.
Encerramos y sometimos a los pensamientos de mil formas diferentes.
Y ellos encontraron una alternativa para brotar libres.-

viernes, 31 de diciembre de 2010

LA LEYENDA DEL TORREÓN


Es mi forma de despedir el año. Un cuento dedicado al Torreón de Albolote, mi pueblo. Un lugar mágico que me ha regalado uno de los momentos más bonitos de este año que termina. Así que estoy en deuda con él...

Cuenta la leyenda que existió un Torreón que se erguía poderoso en la cima de una montaña. Era un Torreón especial pues poseía el don de almacenar en sus piedras todos los secretos que se susurraban a sus pies. Y el Torreón los custodiaba con la fuerza de su alma inmortal.

Y cuentan que el Torreón se hizo amigo de una mujer. La conoció una tarde de verano cuando la mujer paseaba perdida en sus pensamientos. La observó y comprendió que a cada paso que ella daba, las penas de su alma se evadían y que la mujer se sentía libre. Y así fue como tarde tras tarde, sin miedo a la lluvia o el frío, sin miedo a lo que pudiera sucederle, la dama visitó puntual el regazo del Torreón. Y él la acogía sintiendo el calor de su alma humana. Juntos observaban el espacio que se extendía a los pies de la atalaya, juntos recibieron el impacto de las tramas más descabelladas, los planes más perversos y los juramentos de amor. Y juntos los aprisionaron bajo el poder del alma pétrea del Torreón. Aquella mujer era especial y los secretos que ella le contaba corrían libres convirtiéndose en aire, corriendo libres como las aguas.

Pero un día de lluvia, el Torreón observó impasible como un hombre se acercaba a sus pies. El rostro del hombre estaba serio, invadido por una gran preocupación. De inmediato el Torreón se puso alerta pues sondeó el alma de aquel ser y comprendió el peso que portaba en su corazón. Agradeció que su amiga no le hubiese visitado esa tarde pues existen secretos capaces de robar el alma de los mortales y convertirla en piedra. El hombre observó durante unos instantes todo lo que le rodeaba y cuando estuvo seguro que estaba a solas, comenzó a hablar. El secreto del hombre penetró en todas y cada una de las piedras del Torreón e invadió su interior aprisionándose para siempre. El rostro del hombre se sentía liberado a medida que iba hablando y el Torreón soportaba en sus dedos inmortales todas y cada una de las palabras que brotaban de sus labios. Pero de repente, una punzada le recorrió todo su ser. Alguien estaba acariciando sus piedras y en un instante comprendió que su amiga estaba junto a él, recibiendo el impacto del secreto del hombre.
Algunos dicen que las lágrimas pétreas de la torre desgarraron la tierra y que su gemido congeló el tiempo y el espacio formando esta leyenda inmortal.
Su amiga quedó atrapada por el secreto del hombre, formando parte de las piedras y de la arena, sentenciada a un silencio lleno de secretos.