Una forma diferente de mirar el mundo...

Cerramos con postigos las ventanas de nuestras mentes.
Encerramos y sometimos a los pensamientos de mil formas diferentes.
Y ellos encontraron una alternativa para brotar libres.-

lunes, 25 de febrero de 2013

Aniversarios

"Los aniversarios nos ayudan a recordar situaciones que nos han impactado y es ahí donde radica su importancia. Su necesidad radica en dedicarle un espacio especial a una persona que es importante para nosotros."

-¿Te acuerdas de nuestro primer beso? ¿De la primera vez que me dijiste te quiero?...¿recuerdas nuestro primer enfado? ¿la primera noche que dormimos juntos?. ¿Recuerdas la primera lágrima?, ¿la primera vez que salió el sol para alumbrarnos?, ¿el primer suspiro?...

La primera noche de verano mirando un cielo lleno de estrellas, el susurro de las hojas rompiéndose bajo nuestro primer paseo en otoño, el frío invierno sobre el que planeábamos nuevas formas de amarnos, la primavera llenándonos de luz...¿recuerdas?.
La primera vez que te hice la cena, la última vez que me apartaste el pelo de la frente, la cuarta vez que te llevé el desayuno a la cama, nuestra canción, ese baile perdido en la memoria... ¿recuerdas?.
Las risas, el aire lleno de nosotros, esa sensación de no querer que termine un instante....

Cuando llega el 25 de febrero, mi madre siempre se sienta junto a esa ventana. Suele hacer frío y le coloca a mi padre una manta sobre las rodillas. Mi madre le dice a mi padre todas estas cosas, aunque él ya no pueda escucharla. Bueno, ella dice que sí, que sí la escucha. Que en algún rincón de su cabeza suenan estas palabras.... Pero yo no veo que él haga ademán de reconocer siquiera su voz...

Luego le prepara una cena especial con velas, esparce aromas, pone su canción preferida y le coge la mano. Y ahí es cuando noto que el pecho de mi padre se agita y juraría, aunque no es posible, que la mira. Que mira a mi madre y sonríe. La sonrisa es tan breve que supongo que me la imagino.

Pero ella repite este ritual cada 25 de febrero. Y besa su boca al final del día.
 

sábado, 23 de febrero de 2013

El príncipe feliz



"Estoy cubierto de oro fino...arráncamelo y repártelo entre mis pobres. Los hombres creen que el oro, puede darles la felicidad".
El príncipe feliz, de Oscar Wilde. Uno del los proyectos de "En la luna teatro". 
No puedo evitar emocionarme cada vez que le interpreto.

domingo, 10 de febrero de 2013

UNDRESS YOUR NAME

Cinco en punto de la mañana.
Piano.
Silencio.
Una gota furtiva cae al suelo. Respiro.
Sigo respirando. Suspendo un pensamiento.
Sueño despierta y la noche se extingue, se pierde.
Me muerdo el labio. Respiro el frío. Mis manos heladas.
Cinco y cuatro.
Desnudo tu nombre.
Me desnudo en tu nombre.
Pienso que duermo a tu lado. Sueño que duermo.
Me rodean tus brazos mientras yo te sueño.
Cae esa gota al vacío.
El suelo la recibe rompiendo sus posibilidades.
Ya no hay silencio.
Cesa el piano.


 

viernes, 11 de enero de 2013

Abril

Tuvo a su hija con catorce años.

Su tío la violó una noche de invierno. Abril tenía trece años. Ocho meses después dio a luz una hermosa niña. Y la llamó Fortuna. Para protegerla de todo lo malo. Para que nadie pudiese hacerle daño.

Y esa misma noche, la noche que dio a luz, dejó de hablar. Abril decidió dejar de comunicarse. En realidad si hablaba, pero de manera mecánica, absurda, laxa...la llamaron idiota. Pero ello siguió muda en su determinación. Pero ella siguió segura en su silencio.

Allí nadie podía tocarla. Sus pensamientos verdaderos eran como flores que solo ella podía oler. A nadie le importaba la pequeña Abril, a nadie le interesaba realmente su sufrimiento, su dolor, sus ilusiones o sus sueños. A nadie, salvo a Fortuna.

Por las noches se deslizaba en silencio y le contaba a su pequeña Fortuna todo lo que realmente le importaba. Y durante el día representaba un papel perfectamente estudiado. No era Abril, era la pobre niña idiota.

Estudiaba los rostros con detenimiento y observaba sigilosa que palabras huecas debía pronunciar. Pues a nadie le importaba realmente la pequeña Abril, su sufrimiento, su dolor, sus ilusiones o sus sueños.

Un día se llevaron a Fortuna. Ni siquiera pudo despedirse de ella. Aquella noche quería contarle que de nuevo tenía un sueño. Y que iba a perseguirlo con la fuerza de todos los vientos. Pero al llegar a la cama, Fortuna no estaba.

Abril lloró por Fortuna aunque sabía que su tristeza no la devolvería. Lloró lágrimas mudas, como sus palabras. Pues a nadie le importaban.

Dudó si perseguir o no su sueño. Y marchitándose en esa espera decidió volar tras él. Pues era la única forma de poseer todo lo que le habían arrebatado.

jueves, 29 de noviembre de 2012

90 MINUTOS

Tenía cuatro palabras: "enredándote en tu pelo". Pero la he encontrado...

 
Canción de la semana ocho.


 

lunes, 26 de noviembre de 2012

Un lugar no ceo

Existe un lugar en el cielo de eso estoy segura.
Ese lugar al que has ido para ser luz.
Y en mi memoria conservo las largas tardes de verano, tu sonrisa permanente, esa mirada ausente, esas manos fuertes, seguras... tus dedos ágiles volcando las fichas de dominó mal puestas. La explicación de cada jugada en la brisca, los números vuelan, nunca te equivocas, siempre aciertas. Siempre ganas.
Aparatos raros y antiguos, ese tocadiscos en el que suena un pasadoble, o un tango, o un vals, no lo recuerdo. En mi memoria tus brazos rodeando mis hombros cuando era pequeña, luego la cintura, tus pies volando al son de la música. Siempre elegante con esos zapatos negros. Siempre vestido y peinado para recibir a quién fuese.
De pequeña no entendía cuando te llamaban Moreno; "abuelo, ¡si tú te llamas Manolo! y tienes el pelo blanco". Sonrisa enigmática, ojos alegres, radiantes, me ocultas secretos, o los musitas en esa lengua que yo no entiendo.
La casa tan grande, tan fría, tan oscura... tu sentado en el inicio del huerto, recibiendo la luz a través de esos cristales.  Esa luz del sol que hacía brillar tu pelo.
Eres luz, ahora eres luz y estoy segura de que ocupas ese pequeño espacio en el cielo, un luar no ceo que a todos nos espera.
Adiós abuelo.

 

lunes, 12 de noviembre de 2012

MIEDO

No tanto al dolor físico, al vacío, a las heridas... no tanto a todo eso como al frío que sientes, al sonido, a los recuerdos, a los remordimientos, a las noches en blanco, a no poder dormir.
Hay decisiones que cambian el curso de la vida o del destino. No tiene que ser para peor o para mejor, siemplemente lo cambian. Y no hay retorno posible.
Pero no estoy sola.
Ya no estoy sola. Y asi, todo es fácil.