Una forma diferente de mirar el mundo...

Cerramos con postigos las ventanas de nuestras mentes.
Encerramos y sometimos a los pensamientos de mil formas diferentes.
Y ellos encontraron una alternativa para brotar libres.-

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lunes, 26 de noviembre de 2012

Un lugar no ceo

Existe un lugar en el cielo de eso estoy segura.
Ese lugar al que has ido para ser luz.
Y en mi memoria conservo las largas tardes de verano, tu sonrisa permanente, esa mirada ausente, esas manos fuertes, seguras... tus dedos ágiles volcando las fichas de dominó mal puestas. La explicación de cada jugada en la brisca, los números vuelan, nunca te equivocas, siempre aciertas. Siempre ganas.
Aparatos raros y antiguos, ese tocadiscos en el que suena un pasadoble, o un tango, o un vals, no lo recuerdo. En mi memoria tus brazos rodeando mis hombros cuando era pequeña, luego la cintura, tus pies volando al son de la música. Siempre elegante con esos zapatos negros. Siempre vestido y peinado para recibir a quién fuese.
De pequeña no entendía cuando te llamaban Moreno; "abuelo, ¡si tú te llamas Manolo! y tienes el pelo blanco". Sonrisa enigmática, ojos alegres, radiantes, me ocultas secretos, o los musitas en esa lengua que yo no entiendo.
La casa tan grande, tan fría, tan oscura... tu sentado en el inicio del huerto, recibiendo la luz a través de esos cristales.  Esa luz del sol que hacía brillar tu pelo.
Eres luz, ahora eres luz y estoy segura de que ocupas ese pequeño espacio en el cielo, un luar no ceo que a todos nos espera.
Adiós abuelo.

 

domingo, 19 de diciembre de 2010

ADIÓS

Ayer representamos por última vez "Mucho ruido y pocas nueces" la obra a la que me he entregado en cuerpo y alma durante más de un año.
Ayer era un día especial, pues se cerraba un proyecto, una puerta, una idea y sobre todo mucha ilusión y energía.
Ayer hubiese querido que fuese un gran día, pero me pudieron las circunstancias. Me pudieron los recuerdos de todas y cada una de las cosas que han pasado este año. Y me invadió una sensación de pérdida.
Ayer miré hacia atrás y me di cuenta de cuánto me han pesado las decisiones que he tomado y de lo cansada que he llegado al final. Un final que es en realidad una pequeña pausa para tomar impulso y seguir adelante.
El viernes, alguien me dijo que se iba, pasé una noche muy mala. Recordé muchas cosas y el sueño las transformó a su manera. Me levanté rara. Ayer, cuando le di ese abrazo que necesitaba darle desde hace mucho tiempo, se abrió la puerta de mi jaula y liberé muchas emociones. Y le dije cuanto la quería y al menos se va sabiendo lo que siento. Y eso me hizo un poco más libre. Pero no podía dejar de pensar en el tiempo que hemos perdido, en los momentos que se han desvanecido y en todos y cada uno de los instantes que no la he mirado a los ojos. Y me invade una sensación de pérdida muy grande.
Ayer me sentí mal, muy mal. Pero los tenía a todos cerca. Gracias. Gracias a todos por dar lo mejor de vosotros mismos en nuestra última función de "Mucho ruido". Gracias a Alicia (porque ayer abriste mi "jaula"), a Mónica, a Ana, a Ramón, a Norberto, a Plácido, a Koka, a Antonio (y su bizcocho quemado), a Encarni (nunca sabrás lo que agradezco tus pendientes porque se que en ellos me das un poco de ti) y a Fran.
A todos y todas las que un día formaron parte de este proyecto. A Edu, a Lola, a Miguel, a Pepe, a Asier a Mc Giber. También a Leo (creo que le encharqué el hombro!!). A todos. Solo puedo decir que ha sido un honor capitanear un proyecto que nos ha permitido disfrutar de lo que nos gusta.
Tengo que pensar en lo nuevo, tengo que cerrar esta puerta o al menos entonarla. Pero en mi memoria recordaré el año de "Mucho ruido y pocas nueces" como un año grande.
Gracias.