Una forma diferente de mirar el mundo...

Cerramos con postigos las ventanas de nuestras mentes.
Encerramos y sometimos a los pensamientos de mil formas diferentes.
Y ellos encontraron una alternativa para brotar libres.-

domingo, 10 de febrero de 2013

UNDRESS YOUR NAME

Cinco en punto de la mañana.
Piano.
Silencio.
Una gota furtiva cae al suelo. Respiro.
Sigo respirando. Suspendo un pensamiento.
Sueño despierta y la noche se extingue, se pierde.
Me muerdo el labio. Respiro el frío. Mis manos heladas.
Cinco y cuatro.
Desnudo tu nombre.
Me desnudo en tu nombre.
Pienso que duermo a tu lado. Sueño que duermo.
Me rodean tus brazos mientras yo te sueño.
Cae esa gota al vacío.
El suelo la recibe rompiendo sus posibilidades.
Ya no hay silencio.
Cesa el piano.


 

viernes, 11 de enero de 2013

Abril

Tuvo a su hija con catorce años.

Su tío la violó una noche de invierno. Abril tenía trece años. Ocho meses después dio a luz una hermosa niña. Y la llamó Fortuna. Para protegerla de todo lo malo. Para que nadie pudiese hacerle daño.

Y esa misma noche, la noche que dio a luz, dejó de hablar. Abril decidió dejar de comunicarse. En realidad si hablaba, pero de manera mecánica, absurda, laxa...la llamaron idiota. Pero ello siguió muda en su determinación. Pero ella siguió segura en su silencio.

Allí nadie podía tocarla. Sus pensamientos verdaderos eran como flores que solo ella podía oler. A nadie le importaba la pequeña Abril, a nadie le interesaba realmente su sufrimiento, su dolor, sus ilusiones o sus sueños. A nadie, salvo a Fortuna.

Por las noches se deslizaba en silencio y le contaba a su pequeña Fortuna todo lo que realmente le importaba. Y durante el día representaba un papel perfectamente estudiado. No era Abril, era la pobre niña idiota.

Estudiaba los rostros con detenimiento y observaba sigilosa que palabras huecas debía pronunciar. Pues a nadie le importaba realmente la pequeña Abril, su sufrimiento, su dolor, sus ilusiones o sus sueños.

Un día se llevaron a Fortuna. Ni siquiera pudo despedirse de ella. Aquella noche quería contarle que de nuevo tenía un sueño. Y que iba a perseguirlo con la fuerza de todos los vientos. Pero al llegar a la cama, Fortuna no estaba.

Abril lloró por Fortuna aunque sabía que su tristeza no la devolvería. Lloró lágrimas mudas, como sus palabras. Pues a nadie le importaban.

Dudó si perseguir o no su sueño. Y marchitándose en esa espera decidió volar tras él. Pues era la única forma de poseer todo lo que le habían arrebatado.

jueves, 29 de noviembre de 2012

90 MINUTOS

Tenía cuatro palabras: "enredándote en tu pelo". Pero la he encontrado...

 
Canción de la semana ocho.


 

lunes, 26 de noviembre de 2012

Un lugar no ceo

Existe un lugar en el cielo de eso estoy segura.
Ese lugar al que has ido para ser luz.
Y en mi memoria conservo las largas tardes de verano, tu sonrisa permanente, esa mirada ausente, esas manos fuertes, seguras... tus dedos ágiles volcando las fichas de dominó mal puestas. La explicación de cada jugada en la brisca, los números vuelan, nunca te equivocas, siempre aciertas. Siempre ganas.
Aparatos raros y antiguos, ese tocadiscos en el que suena un pasadoble, o un tango, o un vals, no lo recuerdo. En mi memoria tus brazos rodeando mis hombros cuando era pequeña, luego la cintura, tus pies volando al son de la música. Siempre elegante con esos zapatos negros. Siempre vestido y peinado para recibir a quién fuese.
De pequeña no entendía cuando te llamaban Moreno; "abuelo, ¡si tú te llamas Manolo! y tienes el pelo blanco". Sonrisa enigmática, ojos alegres, radiantes, me ocultas secretos, o los musitas en esa lengua que yo no entiendo.
La casa tan grande, tan fría, tan oscura... tu sentado en el inicio del huerto, recibiendo la luz a través de esos cristales.  Esa luz del sol que hacía brillar tu pelo.
Eres luz, ahora eres luz y estoy segura de que ocupas ese pequeño espacio en el cielo, un luar no ceo que a todos nos espera.
Adiós abuelo.

 

lunes, 12 de noviembre de 2012

MIEDO

No tanto al dolor físico, al vacío, a las heridas... no tanto a todo eso como al frío que sientes, al sonido, a los recuerdos, a los remordimientos, a las noches en blanco, a no poder dormir.
Hay decisiones que cambian el curso de la vida o del destino. No tiene que ser para peor o para mejor, siemplemente lo cambian. Y no hay retorno posible.
Pero no estoy sola.
Ya no estoy sola. Y asi, todo es fácil.

martes, 23 de octubre de 2012

Un cuento

Hoy ha salido mi hija del cole. Me ha dicho que sabe que me quiere más que yo a ella.
Porque no se lo digo. Porque ya no se lo digo tanto como antes.
Cuantificar el amor es imposible. Yo solo sé que cuando nacieron mis hijos, sentí lo que era el miedo. Miedo a perderlos, a que les pasase algo.
También he ido comprendiendo la importancia de comunicarnos, de decir las cosas, de no darlas por hecho.
Y que ser fuerte es exponer estos sentimientos y arriesgarnos a no ser correspondidos o a no recibir nada a cambio. Y que decir te quiero puede ser muy complicado porque hay momentos en los que no te apetece o  momentos en los que simplemente te "rompes" mientras lo dices. Te sientes vulnerable, ridícula, estúpida...
Hay momentos en los que la vida va tan rápido que vuelvo a olvidarme de lo verdaderamente importante. Pero tengo la suerte de tenerlos a ellos y que me lo recuerden.
De sentir sus manos recorriendo mi cara.
Sus besos.
Sus abrazos y su necesidad.
Su miedo, sus risas, los golpes, la casa sucia, el desorden. La vida, su vida. Corriendo por estas paredes y dando sentido a todo lo que soy.
A veces, todo va demasiado deprisa y nos olvidamos de lo que realmente importa. Cuando nacieron me prometí contarles un cuento cada noche. Aunque fuesen grandes. Un cuento para que se durmiesen recordando mi voz, mis palabras.
Hace días que no se lo cuento.
Hace días que no les digo que les quiero.
Cuando nacieron, también me prometí educarlos con amor. Y eso para mí era muy complicado, porque me cuesta exponerme. Que creciesen con la seguridad de que para su madre, son los mejores, los seres imperfectos más perfectos. Y que yo soy capaz de comprenderlos tal y como son.
Por  fortuna están ellos para recordármelo.


 

viernes, 19 de octubre de 2012

Laura

La más difundida le atribuye origen latino: laurus (laurel), por metonimia significa ‘victoriosa’ (coronada con hojas de laurel) ya que en la Antigua Grecia a la gente honorablemente victoriosa se la coronaba con una corona de laureles, tal tradición fue adoptada por los romanos quienes llamaron láurea a la corona de laureles. Existen también hipótesis que relacionan el nombre con el eslavo lavra, que significa ‘monasterio’.
En griego el nombre equivalente es Daphne (ambas significan ‘laurel’).

 
¿Qué os hace pensar que soy una máquina?