Una forma diferente de mirar el mundo...

Cerramos con postigos las ventanas de nuestras mentes.
Encerramos y sometimos a los pensamientos de mil formas diferentes.
Y ellos encontraron una alternativa para brotar libres.-

lunes, 19 de diciembre de 2011

Cuéntame un cuento...


"Anda mami...¡cuéntame un cuento!". Eso es lo que pide Emma a lo largo de "cántame un cuento". Un cuento capaz de recordarle la ilusión que un día perdió y que ahora no sabe dónde está.
Ayer preestrenamos nuestro cuento en Freila. Me asustaba la acogida que el cuento pudiese tener entre los niños (público al que va dirigido principalmente). Pero fue genial. Los niños se implicaron en la historia de principio y a fin y ellos (que son muy sinceros) dieron el visto bueno a un trabajo ingente que nos ha tenido ocupados este último tercio del año.
La idea acabó por gestarse en octubre. En este mes terminé el guión tal y como lo verá el público.
El vestuario ya estaba diseñado y fue entonces (más o menos en octubre) cuando comenzamos a fabricar la escenografía. Jacobo R. y Ramón Hidalgo se han implicado al cien por cien para alumbrar elementos realmente brillantes.
Fue por esas fechas cuando Antonio Fernández terminó el diseño del cartel.
Y ahora todo termina, o comienza, depende de cómo se mire. Pero lo que si es cierto es que la suerte ya está echada y que quedan pequeños matices que irán enriqueciendo la historia. Un cuento. Mi cuento. El cuento de todo mi grupo pues ellos lo hacen único y original.
Y su protagonista: Emma. Una niña con un corazón valiente lleno de ilusión.
Elegí el nombre en honor a mi hija Emma. Ella aún no tenía un cuento a diferencia de sus hermanos (Alicia y Daniel). Ahora tiene uno, un cuento muy especial...un cuento que le permitirá recordar (cuando mi voz solo sea un recuerdo) que en mi mente y en mi corazón ella siempre ha sido, es y será una niña muy valiente capaz de crear los sueños más hermosos.

domingo, 4 de diciembre de 2011

MIEDO



Confieso que lo tengo. Siempre. Siempre que voy a mostrar algo íntimo, algo personal, tengo miedo. Sobre todo de que no se entienda. De que se pierda, de que se confunda... y luego, tras esa duda previa, tras esa sensación de pánico, surge la certeza de que lo hermoso de crear es eso. Ofreces tu idea que se transforma bajo la mirada del otro y por eso el proceso creativo es infinito. Jamás acaba.

El otro dia me decía una de mis chicas: ¿nos apedrearán?. A veces lo he pensado, Noche no trata un tema cómodo. Es un tema demasiado delicado, perturbador, terrible. Pero es que escribo sobre las cosas que me desordenan, las que me alteran, las que remueven la conciencia y las entrañas. Las que me causan dolor. Las que no comprendo. Pero no tengo miedo de eso, tengo miedo de que se pierda.

Hoy he acabado de redactar la carta de presentación de "Noche". Escribe algo que la defina (me han dicho) y de mis dedos han surgido las siguientes palabras...

"Noche es la historia del sonido más doloroso: el silencio"

martes, 22 de noviembre de 2011

CÁNTAME UN CUENTO



Miro la última entrada de mi blog ¡13 de octubre!. Más de un mes y el tiempo ha corrido con pies ligeros. Parece que fue ayer.
Hoy hace dos días que estoy en la cama con uno de esos virus que me dejan exhausta. Parece que hoy mejoro, ya no estoy tan mareada.
Recta final de un cuento. Vivo en la recta final del cuento que estrenaremos el próximo 23 de diciembre aunque previamente lo llevemos a Freila, para rodarlo un poquito.
Ya comienzan los estreses, las prisas, los agobios, la sensación de que todo falta y que nada sale. Las mariposas en el estómago, las risas, los brazos de mis compañeros, las miradas cómplices... todo lo hermoso del teatro condensado en 26 días que pasarán ágiles como las nubes que hoy empeñan el cielo.
CÁNTAME UN CUENTO es especial porque lo siento envuelvo en un buen rollo que hace que pese a todas las preocupaciones, una sonrisa constante invada mi cara. Cántame un cuento es un elemento que se debe al esfuerzo de las manos y los ingenios de un grupo maravilloso de gente. Todo en el cuento pertenece a nuestra creatividad y a nuestro esfuerzo y por eso lo sentimos tan nuestro.
Y después vendrá Noche (en enero) y el 28 de Abril estrenaremos El Perro del Hortelano. Un gran año para un gran grupo. Un gran año para unos compañeros y amigos que me demuestran que siempre están ahí y que ninguna barrera se les resiste. Ellos pueden con todo.

jueves, 13 de octubre de 2011

TANGO

Llego a ese tugurio que apesta a tabaco. El sudor me resbala y empapa mi camisa blanca.
La misma mesa. Me siento en la misma mesa.
- ¿Lo de siempre? -la pelirroja ya ni siquiera me sonríe. Asiento. Quiero ron.
Llego pronto, como siempre. Me quito el sombrero y me dispongo a la espera. Dulce y amarga espera. Siempre es lo mismo; los nervios me encogen al estómago: ¿vendrá?. Nunca ha faltado a su cita, pero el escenario vacío me recuerda su ausencia.
Hay poca luz. Es una luz sucia que lo difumina todo. Pero la figura de él se pronuncia en mitad de esa escena vacía. Él. Un hombre fibroso, alto, moreno. Atractivo. No mira a nadie, consciente de que todas los ojos están fijos en él. Evalúa sus pasos milimétricamente y toma el centro de una escena que permanece vacía. Me concentro en mirarle y me pregunto si sabe que una vez más deseo matarle. Quiero matarle y al mismo tiempo le necesito.
La luz de escena comienza a apagarse. Los murmullos se ahogan. La pelirroja me sirve mi tercer ron a palo seco. Me quito el sombrero para recibir a la flaca. Ella penetra con la mirada perdida, como siempre. Viste de negro un vestido ajustado incapaz de pronunciar unas curvas que no existen. La espalda al descubierto muestra la perfección de sus huesos. La flaca lleva el pelo muy prieto, repeinado y brillante. Puedo oler desde aquí la fragancia de su colonia. La flaca me toma una noche más.
Y comienza el espectáculo. Tango, tango arrastrado. Tango que fluye mostrando una batalla infatigable de piernas que rompen el aire de este tugurio sucio. La flaca desliza despacio su pierna desnuda sobre la pantorrilla de su compañero. Quiero matarle y al mismo tiempo él es quién me permite sentir a la flaca en mi propia pierna. Juega despacio y luego aprisiona con su larguísima pierna el muslo del hombre. Cae hacia atrás sostenida por una mano que debería ser la mía y muestra victoriosa su cuello inmaculado. Su mano recorre caprichosa el torso del macho. Y él encendido acerca su boca al cuello de la flaca.
Tango, tango feroz. Lucha entre iguales con armas muy diferentes. Ella serpentea bajo la luz mortecina de este tugurio y él, conciso, recibe la embestida de este tango arrabalero. Tango triste, tango que desnuda el alma. Tango que desea seguir mientras expira. Y yo miro.
Tango deshilvanado, cadencia desordenada de notas. Tango que permites que cada noche observe como la flaca se deshace y se arma. La recuerdo siendo una chiquilla de apenas catorce años.
- Ha nacido para el tango -susurraban los más viejos de ese tugurio gris.
Una chiquilla desgarbada que jugaba bailando tangos. Pero ahora es una mujer. Mujer de tango que pareciendo sumisa, ordena.
Su fragancia es la misma que hace años. Su tango es más triste, más fuerte, más intenso... su tango cautiva. Da igual con quién lo baile. He querido matar a todos los hombres que posaban su mano en la espalda desnuda de mi flaca. Pero ellos me permiten acariciarla en mi mente y en mi memoria. Y por eso los permito. Y por eso no bailo un tango con ella. Para imaginármela.
Ya termina el tango. Ya se susurra la última nota a este aire que huele a sucio. Él la vuelca, sobre su pierna, ella se derrama hacia atrás, mostrando generosa su cuello. Pero ella no es de nadie. Sus ojos se posan apenas un segundo en mí. Como aquella primera vez que lo hicieron, hace ya veinticinco años. Me mira. Me apresa. Saluda y se va.
Pero yo no la sigo. Prefiero seguir imaginándomela.

jueves, 22 de septiembre de 2011

HERMAN HESSE Y EL DESTINO

Desde hace 11 años, creo fervientemente en el destino.
Hoy, por tercera vez en poco tiempo, alguien me ha hablado de Hesse.
Ayer, un grupo de locos/as a los que nos gusta el teatro en verso, hemos decidido montar "El Perro del Hortelano". Sin prisa pero sin pausa. Llevo dos años soñado con la obra, con las escenas, el vestuario, los trajes... increíble pensar que iba a hacerla a corto plazo. Inimaginable.
En algún momento sé que la disfrutaré.
Pero hoy tengo miedo. El cambio que presentía se acerca. Y tengo miedo. Aunque estoy dispuesta a luchar, como siempre.


lunes, 19 de septiembre de 2011

VALIENTE

Decir la verdad a tus hijos. Llorar. Hacer buenas cosas en la vida. Lenvantarte. Mostrarte sabiendo que puedes no gustar. Preguntar. Tener metas y cumplirlas. Amar lo que deseas. Desear. Preferir siempre la verdad antes que la mentira, aunque sea piadosa. Llamar. Exponer tus ideas. Quererte. Desnudar tus sentimientos. Sonreír. Creer en ti mismo. Soñar. Luchar por tus ideas. Vencer tus miedos. Romper las cadenas; tus cadenas. Perdonar. Pedir perdón. Aprender. Empeñarte en ser feliz. Atreverse a atreverse. Amar.
En el fondo todos somos valientes... pero a veces lo olvidamos.

domingo, 18 de septiembre de 2011

EN EL PARAISO

Dice un buen amigo mío que le paraiso es aquel lugar en el que te sientes libre, feliz, seguro. Hace algunos meses escribí "De vuelta a casa", hoy ha venido a mi memoria. Y es curioso porque no estando mal, sigo sintiendo esas ganas de volver a mi tierra. Siempre que la visito me ocurre y quizá por eso no voy demasiado a menudo, para no sentir esta sensación de que regreso a un lugar que no es el mío. Para no sentir que estoy lejos de mi tierra.
También echo de menos los campos gallegos llenos de flores (creo que mi abuela las llamaba campanillas). El frío, el cielo nublado, el olor a humedad, el verde, el sonido de la lluvia...
Será porque presiento un cambio o porque llevo varios días haciendo teatro en verso, teatro que me recuerda a esos corrales castellanos. Será porque llevo meses tratando de peregrinar a Santiago y más que eso, de andar por los campos gallegos, de volver a sentir la humedad en mi cuerpo. Será porque a veces me canso de escuchar eso de: "tú no eres de aquí" y más aún de sentirlo. Será por todo eso que siento nostalgia de mi tierra (morriña en galego).
O simplemente porque hoy, leyendo la reflexión de mi amigo he comprendido perfectamente el paraíso que él describe: un lugar en el que te sientas libre, feliz, seguro. Y yo me siento así en mi tierra. En mi casa.

De vuelta a casa: "Nunca un cielo ha vuelto a ser tan azul y tan infinito como el de aquella tarde. Nunca. Recorro con placer ese recuerdo del instante en que me sentí en casa. Y fue una tarde de verano, tumbada boca arriba, mirando el cielo azul lleno de nubes blancas que se convertían ágiles en miles de objetos. Una flor, una luna, un conejo, un pájaro... ese cielo me hizo sentir en casa. Me sentí el ser más pequeño de este mundo acunada por la risa de los campos de trigo que me observaban divertidos. Y también me sentí poderosa, porque me sentí segura.

Mi memoria me devuelve ese momento entre los trigales, tumbada sobre el suelo castellano, mirando un cielo azul infinito, acariciada por los rayos de un sol que nunca me hizo daño. Es curioso, porque el sol de aquí siempre me abrasa. Debía tener seis años o quizás menos, pero me sentí en mi casa. Reina de un mundo lleno de nubes que me mostraban que nada dura siempre y que los cambios son transformaciones, nunca finales.

Llevo unas tres semanas con una idea instalada en mi cabeza. Surgió de repente en mi
tad de un ataque de pánico brutal. Mi cabeza estaba bloqueada, no podía pensar. Me sentía mal... y de repente recordé ese enorme cielo azul, las nubes transcurriendo silenciosas, el sol bañando ese silencio... y también los brazos de mi abuela, generosos, recibiéndome como si fuesen parte de esa tierra a la cual pertenezco.

Tras unos minutos en los que solo deseaba cruzar medio país y alcanzar mi tierra, acudió a mi la calma. Pero ahora, no consigo quitarme de la cabeza ese sentimiento de seguridad que me invade cada vez que piso en mi memoria el suelo que me vio nacer.

No creo en dios, pero si creo en el destino. O quizás en las casualidades. Pero hay momentos
en tu vida en que se unen varias circunstancias que te ayudan a tomar decisiones. Decisiones que transforman tu vida, como se transforma una nube en luna y luego en conejo. Decisiones que implican la pérdida de lo que dejamos y la victoria de nuestra propia libertad. Decisiones que son un cambio, nunca un final.

Quiero sentir que pertenezco a algún lugar y que ese lugar me pertenece. Abrir las puertas y sentir que me invade un olor conocido. Escuchar una voz que me haga sentir segura. Quiero que mi abuela me cuente todas las historias que he olvidado. Mirar desde el corral la ventana del sobrao en el que se hacían los quesos. Invadirme de los sonidos de la madrugada y que el amanecer me recuerde que en verano existen lugares en los que se duerme con manta. Quiero contemplar los nidos de cigüeñas sobre los campanarios.

Quiero volver a ese lugar en el que soy la reina de un país de nubes.
Ahora más que nunca quiero volver a mi casa. "