Tengo un amigo que siempre me hace reír.
El otro día dijo que quería comentarme algo y hoy por fin he sabido de que se trata. El caso es que le dió un par de besos (en los labios) a una compañera de trabajo que le gusta y ... no fue correspondido. Dilema beso.
Son un verdadero quebradero de cabeza. Son fáciles de imaginar, son diversos, diferentes, hay miles, millones pero solo existe un beso perfecto: aquel que se da en el momento preciso y a la persona adecuada. Aquel que cierra sutilmente un deseo apenas esbozado.
Los hay desganados, rutinarios, afectados, complicados y torpes. Cada cuál tiene su encanto pues al fin y al cabo se supone que la boca es la puerta que abre el alma de cada persona;
y también existen los besos kamikaces, como el de mi amigo, esos que se dan y "que sea lo que dios quiera". Son besos valientes pues convierten las insinuaciones en hechos y las dudas en certezas. A veces tienen un final feliz, otras un final a secas. En estos casos lo mejor es disculparse como un caballero o como una dama y decir aquello de "siempre nos quedará París" Y París en estos casos se convierte en ese estado ideal en el que el beso dado es el beso perfecto, aquel que se da en el momento preciso a la persona adecuada; aquel que sella sin palabras un deseo apenas esbozado.
Women in Love and Mahler ("Mujeres enamoradas" y "Mahler"
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El aura de genialidad en el que anduvo involucrado el siempre discutible,
cuando no criticado (hasta con saña) quehacer cinematográfico de Ken
Russell, ha ...
Hace 8 años

