Una forma diferente de mirar el mundo...

Cerramos con postigos las ventanas de nuestras mentes.
Encerramos y sometimos a los pensamientos de mil formas diferentes.
Y ellos encontraron una alternativa para brotar libres.-

martes, 22 de marzo de 2011

DE VUELTA A CASA

Nunca un cielo ha vuelto a ser tan azul y tan infinito como el de aquella tarde. Nunca. Recorro con placer ese recuerdo del instante en que me sentí en casa. Y fue una tarde de verano, tumbada boca arriba, mirando el cielo azul lleno de nubes blancas que se convertían ágiles en miles de objetos. Una flor, una luna, un conejo, un pájaro... ese cielo me hizo sentir en casa. El sol rozaba mi cuerpo, el trigo cantaba animado por una tímida brisa de verano. Y me sentí en mi casa. El cielo techo infinito, la tierra el suelo que me rodeaba con sus brazos poderosos y que se convertía en padre y madre a la vez, en todo. Me sentí el ser más pequeño de este mundo acunada por la risa de los campos de trigo que me observaban divertidos. Y también me sentí poderosa, porque me sentí segura.
Mi memoria me devuelve ese momento entre los trigales, tumbada sobre el suelo castellano, mirando un cielo azul infinito, acariciada por los rayos de un sol que nunca me hizo daño. Es curioso, porque el sol de aquí siempre me abrasa. Debía tener seis años o quizás menos, pero me sentí en mi casa. Reina de un mundo lleno de nubes que me mostraban que nada dura siempre y que los cambios son transformaciones, nunca finales.

Llevo unas tres semanas con una idea instalada en mi cabeza. Surgió de repente en mitad de un ataque de pánico brutal. Mi cabeza estaba bloqueada, no podía pensar. Me sentía mal... y de repente recordé ese enorme cielo azul, las nubes transcurriendo silenciosas, el sol bañando ese silencio... y también los brazos de mi abuela, generosos, recibiéndome como si fuesen parte de esa tierra a la cual pertenezco.

Tras unos minutos en los que solo deseaba cruzar medio país y alcanzar mi tierra, acudió a mi la calma. Pero ahora, no consigo quitarme de la cabeza ese sentimiento de seguridad que me invade cada vez que piso en mi memoria el suelo que me vio nacer.

No creo en dios, pero si creo en el destino. O quizás en las casualidades. Pero hay momentos en tu vida en que se unen varias circunstancias que te ayudan a tomar decisiones. Decisiones que transforman tu vida, como se transforma una nube en luna y luego en conejo. Decisiones que implican la pérdida de lo que dejamos y la victoria de nuestra propia libertad. Decisiones que son un cambio, nunca un final.

Quiero sentir que pertenezco a algún lugar y que ese lugar me pertenece. Quiero sentir el orgullo de mi gente y que mi gente se sienta orgullosa de mi. Abrir las puertas y sentir que me invade un olor conocido. Escuchar una voz que me haga sentirme segura. Quiero que mi abuela me cuente todas las historias que se me han olvidado. Mirar desde el corral la ventana del sobrao en el que se hacían los quesos. Invadirme de los sonidos de la madrugada y que el amanecer me recuerde que en verano existen lugares en los que se duerme con manta. Quiero contemplar los nidos de cigüeñas sobre los campanarios.

Quiero volver a ese lugar en el que soy la reina de un país de nubes.
Ahora más que nunca quiero volver a mi casa.

domingo, 20 de marzo de 2011

La Traviata (La extraviada)

La famosa ópera de Verdi inspirada en el clásico de Alejandro Dumas, "La Dama de las Camelias". Leí el libro siendo jovencita y me impactó la trágica historia de amor ...

martes, 15 de marzo de 2011

EL PÁJARO TIARÉ

Hace cuatro años escribí este cuento. El pájaro Tiaré o Tiaré, el señor del cielo. Lo escribí pensando una historia para mi hija. Ayer alguien lo trajo a mi memoria (aunque Tiaré no posea el alma de las palomas) y me emocionó con sus palabras pues a través de ellas recordé lo que sentí al escribirlo: el ansia de libertad, la belleza del señor del cielo batiendo sus alas contra el aire y el amor incondicional que puede surgir en cualquier rincón rompiendo las barreras de las jaulas más poderosas...


En el reino de Lis, existió un hermoso pájaro de vivos colores, era un pájaro mágico pues decían que poseía un extraño don aunque nadie sabía en que consistía. Rojas eran las plumas de su cabeza, como el fuego. Azul su cuerpo como las aguas transparentes de los ríos de Lis y sus alas eran de un verde intenso como los árboles jóvenes de los bosques. Y este pájaro, llamado Tiaré vivía libre surcando los aires, contemplándolo todo desde las alturas.


Pero quiso la mala suerte que le diera caza un hombre despiadado y Tiaré se vió privado de su libertad. El hombre lo encerró en una hermosa jaula a la espera de que el pájaro le revelara sus poderes pero Tiaré suspiraba cada día de su cautiverio deseoso de volver a alcanzar su libertad. El lamento del pájaro era tan profundo que todo Lis quedó sumido en la más absoluta tristeza. Pero aquel hombre tenía una hija que conmovida por la tristeza del pájaro pasaba los días a su lado contándole hermosas historias y cantándole las más tiernas canciones para entretenerle.
Aún así Tiaré no encontraba consuelo y un día se dirigió a la niña con las siguientes palabras: “he meditado profundamente y creo que si mi hicieras un favor, podría sentirme un poco menos triste.” La niña asintió a su petición y le dijo que todo lo que le pidiera ella lo haría con tal de verle feliz. “Entonces, debes arrancarme un pluma y lanzarla al aire para que sea libre, para que surque el cielo tal y como yo lo hacía, de esa manera yo me sentiré mejor”. La niña se asustó ante tal petición pero como lo había prometido arrancó a Tiaré una pluma de su cuerpo. El pájaro recobró milagrosamente la alegría pues la pluma arrancada de su ala le susurró a través del viento los prodigios que veía al volar libre de ataduras y jaulas. Pero a los pocos días volvió a sentirse mal y la única solución que encontraron el pájaro y a niña fue seguir liberando una a una las plumas de Tiaré.

Un buen día cuando el hombre despiadado entró a contemplar a su hermoso pájaro encontró en su lugar a un ser desvalido y desnudo pues Tiaré se había quedado sin su plumaje. Extrañado y confuso el hombre abrió la jaula, pero el pájaro no pudo volar y sin temblarle el pulso el hombre le dio muerte. La hija enfermó de dolor y cuando consultaron a los sabios del lugar el más anciano de ellos le dijo al hombre: “debéis conseguir tres plumas: una roja como el fuego, una azul como el mar y otra verde como los árboles jóvenes. Y esas plumas deben provenir del mismo pájaro: Tiaré, el señor del cielo”. El hombre loco de dolor al comprender lo grave de su osadía se perdió sumido en su delirio en las tierras de aquel reino y nunca más se supo de él.

Pero aquella misma noche llegaron a aquel lugar unas extrañas noticias pues por toda la tierra de Lis habían surgido unos extraños nacimientos de una roca negra, tan negra como quedó el cuerpo de Tiaré al desprenderse de su plumaje. Y el viento que sopla del norte le contó a la niña enferma que la roca provenía de las plumas de Tiaré y allí dónde estas habían llegado surgió en su recuerdo la roca negra, roca hija del fuego, del agua y del verde de los árboles. Y el mismo viento le susurró que bajo un manantial de agua yacían las redondas piedras negras, piedras que eran el alma del pájaro y que debían permanecer allí en recuerdo del cautiverio del pájaro. Y esas rocas, esas perlas negras que descansaban bajo el manantial serían su cura. Y sin dudarlo la niña fue a ellas y nada más tocarlas se curó. Y esa piedra milagrosa es la que lucen las princesas del Reino de Lis hasta el momento en que son llamadas a ser la esposa del rey y cuenta la leyenda que solo aquella princesa que logre liberar el alma de Tiaré de la piedra negra, solo ella será capaz de reinar”.

domingo, 6 de marzo de 2011

TODO SIGUE IGUAL, NADA ES LO MISMO

Hay momentos en tu vida que te sacuden por dentro.

Yo recuerdo un par de ellos. Momentos intensos que marcan un antes y un depués. Y tras vivirlos, todo sigue igual pero nada vuelve a ser lo mismo.


Ayer volví a vivir uno de esos momentos que te sacude por dentro, que te toca el alma, que te desordena por completo y que consigue marcar un antes y un después. Tras ayer todo sigue igual pero nada volverá a ser lo mismo.


Siempre me harto de decirle a la gente que esta vida es corta, imprevisible, llena de baches y de malos momentos que llegan sin que nadie los llame. Siempre digo que hay que vivir y disfrutar los buenos buenos momentos, los que nos hacen sentir bien porque son los que nos ayudarán en aquellos momentos oscuros y difíciles. Pero hasta ahora no me había dedicado a practicarlo. Hasta ayer no comprendí la necesidad que tengo de hacerlo.


Y como si de un año nuevo se tratase, ayer marcó un comienzo, un inicio, un principio. Un nuevo año lleno de propósitos. Y PIENSO CUMPLIRLOS TODOS:


voy a mostrarme, voy a seguir mi instinto, a encontrar una nueva perspectiva, voy a marcarme metas, a ayudar a los otros, voy a volver a bailar, voy a mimarme a mi misma, voy a superar mis miedos y voy a dejarme acariciar por la naturaleza, voy a tener bonitos sueños, a comprarme flores a mi misma, a leer, leer y leer, no voy a compararme con los demás y no pienso volver a maltratarme, voy a abrirme a nuevas ideas y apartar de mi los pensamientos negativos, voy a concentrarme en hacer realidad mis deseos y voy a buscar tiempo para divertirme, voy a cuidar el amor en mi vida, y a querer lo que tengo, haré una lista de agradecimientos todas las mañanas y por mucho que me cueste seré sincera conmigo misma. Y sobre todo voy a rodearme de gente que me quiera.


domingo, 27 de febrero de 2011

LAS MEJORES CANCIONES DE LOS 80


He consultado varias listas.... y finalmente esta nueva recopilación queda asi:

1. 1 “Livin’ on a Prayer” Bon Jovi Bon Jovi – Cross Road – The Best Of Bon Jovi


2 “Pour Some Sugar On Me” Def Leppard


3 “Hungry Like The Wolf” Duran Duran


4 “Billie Jean” Michael Jackson

5 “When Doves Cry” Prince


6 “I Can’t Go For That (No Can Do)” Daryl Hall & John Oates


7 “Sweet Child O’ Mine ” Guns N’ Roses


8 “Like A Virgin” Madonna


9 “Walk This Way” Run-D.M.C.


10 “You Shook Me All Night Long” AC/DC


11 “Don’t Stop Believin’” Journey


12 “How Will I Know” Whitney Houston


13 “With Or Without You” U2


14 “Walk Like An Egyptian” The Bangles


15 “Jump” Van Halen


16 “Need You Tonight” INXS


17 “Here I Go Again” Whitesnake


18 “Come On Eileen” Dexy’s Midnight Runners


19 “Time After Time” Cyndi Lauper


20 “Jessie’s Girl” Rick Springfield


21 “Beat It” Michael Jackson


22 “Just Like Heaven” The Cure


23 “Girls Just Want To Have Fun” Cyndi Lauper


24 Take On Me” a-ha


25 “Our Lips Are Sealed” The Go-Go’s

sábado, 19 de febrero de 2011

LA NEGRA

- Me has cabreado ¿lo sabes? -la negra mira de reojo al pianista, que aporrea sin muchas ganas las teclas del piano. La negra es una mulata de metro sesenta, curvas pronunciadas y unos labios carnosos que chupan con desesperación un cigarro que se consume más rápido de lo normal - Espero que estés contento, loco, lo has conseguido. Me has cabreado.
Mira directamente al pianista, un hombretón de pelo canoso y raído. Lleva el sombrero torcido tapándole la mitad derecha de la cara y sus manos se mueven sin demasiado convencimiento sobre las teclas cansadas del viejo piano de pared. Él no contesta.

- Llevamos así más de siete meses, loco. Qué si te quiero, qué me gustas, qué te necesito... y luego te paras en seco y reculas. Ya te lo dije, loco: "piénselo bien, esta negra no se da a cualquiera". ¿Me escuchas? -una mano del pianista indica con un gesto suave que está escuchando, pero no levanta la vista de las teclas y la negra vuelve a inhalar con fuerza el humo del tabaco y agacha la mirada. Se coloca bien el pecho que se muestra generoso a través de su vestido verde - Me has cabreado. Puedo perdonarte muchas cosas, pero no que me digas que te tienes que pensar si quieres seguir conmigo, loco. Eso no. Eso nunca. Esta negra en mucha mujer como para aguantar niñerías. Yo quiero a un hombre -las manos del pinanista enmudecen sobre las teclas.

La negra tira el cigarro y lo pisa, moviendo sus tobillo con gracia. Luego se levanta. El vestido verde parece chillar cuando le da la luz y ella se apoya en el piano. Coge una flor blanca y se la prende en el pelo negro.

-No sé que miedo tienes a ser feliz, a pasarlo bien, papito. -la negra se coloca tras el pianista y levanta sus manos como para ponerlas en los hombros de él, pero se detiene en el último momento y acerca su cara al cuello del hombre - Yo te quiero, loco. Pero matas este amor con esas dudas, con esos miedos de niño. Yo quiero un hombre, un hombre que quiera estar conmigo, no más. ¿Pido tanto? -las manos del pianista vulven cansadas a las teclas del piano, arrancando notas sin sentido.

- Pero luego te jode que haga mi vida, que me aleje. Eso no lo soportas ¿eh? -la negra abre un pequeño bolso negro y saca otro cigarrillo. El pianista se levanta veloz y le da fuego, ella lo mira, él mantiene su mirada unos segundos. Luego se sienta y vuelve a tocar. La negra inhala el humo del nuevo cigarro, como si en cada respiración quisiese sorber la vida entera. Hace ademán de irse, pero el pianista la retiene con violencia y la obliga a sentarse en sus rodillas.

- ¿Ves? Esto me cabrea. Ya has conseguido cabrearme. O es o no es, loco. Las medias tintas no van con la negra. Yo soy mucha mujer para tonterías. -el pianista la agarra con fuerza y le besa el cuello. Otro día cualquiera la negra lo hubiese recibido con gusto, pero hoy está cabreada y se levanta con violencia.

- Cuando tengas claro que quieres estar conmigo, me llamas -el pianista vuelve a colocar sus manos en el piano. Toca una melodía triste, cansada, vacia. Luego cesa de tocar de repente, coloca bien su sombrero y mira a la negra que se aleja de la habitación inhalando el humo de su cigarro....

-¡Negra! ¿Estarás cuando te llame? -la voz grave del pianista congela los pasos de la mulata, pero ni siqueira se vuelve al contestarle:

- Ese es un riesgo que tendrás que correr, loco.

lunes, 14 de febrero de 2011

TE ESTOY BESANDO

Siempre, a cada paso. Siempre te estoy besando.
En mi memoria se insinúa constante ese beso que comprende tu alma.
Ese beso profundo y seguro que compromete todos los rincones de mis sentidos.
Yo siempre te estoy besando.
Cada mañana, en cada momento, en cada instante.
En cada batir mudo de las alas del tiempo trato de regalarte ese beso que calme tus heridas.
Quiero que mis besos cierren tus ojos cuando llegue el final.
Quiero que mis besos te ayuden a partir cuando tu alma necesite más de lo que yo le puedo dar.
No quiero que mis besos te aten en esta noche oscura.

Porque yo siempre te estoy besando.