Una forma diferente de mirar el mundo...

Cerramos con postigos las ventanas de nuestras mentes.
Encerramos y sometimos a los pensamientos de mil formas diferentes.
Y ellos encontraron una alternativa para brotar libres.-

martes, 11 de enero de 2011

EL PAÍS QUE NO TENÍA COLORES III

Una tarde estaban muy pensativos, mirando la superficie del agua así que no notaron que justo a sus espaldas se posó un hermoso pajarito que tuvo que piar para que los niños se diesen la vuelta. Al instante los tres quedaron muy sorprendidos, pues ese pequeño pajarito estaba lleno de colores. Tenía plumas verdes, rojas, amarillas, su pico y sus patas eran naranjas y sus ojos de un intenso color negro. Sus movimientos eran rápidos y graciosos e inmediatamente tuvieron la necesidad de tocarlo.

- - No, no os acerquéis a mí. Mis colores huirían tan rápido que no tendría tiempo de atraparlos. Os lo ruego, quedaros dónde estáis –el pájaro ladeó la cabeza y los miró divertido.

- - ¡Anda! Un pájaro que habla y encima ¡estás llenito de colores! – Ana tenía los ojos muy, muy abiertos.

- - Sí, los tengo todos, no me falta ninguno. – el pájaro se rió complacido de la curiosidad de los niños.

- - ¿Y de dónde vienes pajarito? –Marta miró al pájaro y el pájaro miró a la niña.

- - Vengo del país de los colores. Allí huyeron todos cuando se fueron de aquí dejando solo al color gris. Menos mal que él se quedó, sino no podríais ni veros –los niños se miraron muy sorprendidos- hace tiempo que nos han llegado noticias extrañas. Se rumoreaba que en el país sin colores había nacido una niña coloreada… y por lo que veo es cierto –el pájaro volvió a mirar a Marta – aunque poco a poco te estás destiñendo.

- - Es que este color gris se lo lleva todo –gimoteó la niña.

- - No, no te equivoques. Lo que hace que te quedes sin color es la falta de ilusión, la falta de sueños, el no creer en lo fantástico del mundo que nos rodea. Cuando las personas pierden la fe en la magia y las ilusiones algo se rompe en su alma. Surge una pequeña grieta a través de la cuál huyen las ganas de hacer cosas, de cambiar el mundo, de pintarlo de alegría y de color…. Y todo pierde el destello de los colores que iluminan las buenas intenciones. – el pájaro se acercó al agua y hundió en ella su pico.

- -¡Eh! Tú pico ha perdido el color –David señaló al pájaro y gritó sin poder evitarlo.

- -¡Vaya, se me olvidó! Pero tenía tanta sed que no he podido evitarlo –el pájaro se sacudió los restos de agua que le quedaban en el pico.- No creo que pueda quedarme mucho más tiempo. Vengo a avisaros –los niños miraron atentos al pájaro – mas allá de este país sin colores, existe un lugar en que todo es brillante, los colores vuelan libres y se posan sobre las personas, los animales, las plantas y todos los habitantes del cielo y el mar. Allá fueron a parar cuando salieron asustados de estas tierras pero creemos que deben volver pues está claro que no todo está perdido. Vosotros tres sois la prueba de que aún queda esperanza. Pero debéis ir a buscarlos y convencerlos de que vuelvan. Allí son muy felices porque se nutren de las ilusiones de la gente….

- - ¿Y cómo haremos para que vuelvan? –Marta miró asustada al pajarito que ahora tenía el pico gris.

- - ¿Querrán volver con nosotros? – Ana preguntó con cierto recelo.

- - ¿Cómo llegaremos hasta allí? – David miró al pájaro muy tranquilo.

- - Bueno David, eso es sencillo. Solo tenéis que seguirme. Pero lo que no puedo aseguraros es que quieran volver, eso solo depende de vosotros –el pájaro los miró y luego preguntó con voz clara - ¿os animáis?

Marta, Ana y Carlos no tuvieron mucho que pensar, sin dudarlo siguieron al pájaro que les hizo atravesar valles y praderas, pequeños montes y bosques enormes todos ellos de un infinito y pesado color gris. Tal era el peso del color, que los niños se sintieron cansados y muy tristes. Cada vez estaban más desilusionados y el color de Marta se iba desvaneciendo a pasos agigantados. Primero fueron los dedos que comenzaron a volverse del color de la ceniza y luego la nariz que se quedó fría y gris.

- - ¡Qué frío tengo! –miró desesperada a Ana y Carlos – no estoy segura de que pueda seguir andando.

- -¡Venga, un poco más! –al pajarillo de colores ya no estaba brillante, parecía como si una capa de polvo le hubiese cubierto por entero, pero seguía su vuelo lento, al lado de los niños. – Apenas crucemos aquella montaña, habremos llegado al país de los colores.

Los niños le miraron resignados y siguieron andando admirando el esfuerzo del pequeño pájaro. Pero a cada paso que daban sus plumaje se iba tornándose de un gris oscuro, tan oscuro como el bosque que habían dejado atrás. Sus alas se batían contra el aire en un esfuerzo desesperado por seguir avanzando y su cabeza apenas tenía fuerza suficiente para permanecer alzada. Pero sus ojos negros seguían conservando el mismo brillo que cuando lo vieron en el prado y la ilusión del pájaro consiguió darles el ánimo suficiente para avanzar.

Y de repente comprendieron porqué tanto esfuerzo había merecido la pena pues justo cuando alcanzaron la cima de la montaña observaron una imagen prodigiosa.

lunes, 10 de enero de 2011

EL PAÍS QUE NO TENÍA COLORES II


Sus padres la llamaron Marta y la niña fue creciendo en aquel país gris y frío. Un lugar que no sentía suyo, pues la falta de colores la sumía en una profunda tristeza.

Marta tenía dos buenos amigos, porque en aquél país los niños no solían jugar demasiado. Se llamaban Carlos y Ana y eran los únicos que se atrevían a acercarse a Marta. Todos la consideraban una extraña, una niña rara. Tan llena de colores por todas partes. Así que en el colegio todos se metían con ella.

- - ¡Vamos, fuera! – le decían la mayoría de los niños y niñas hueles raro, hueles a …color. –ninguno de aquellos niños y niñas habían conocido los colores, pero por algún extraño motivo se sentían bien metiéndose con la pobre Marta.

- - ¿Y yo que le hago? Yo no tengo la culpa por ser diferente. –la pobre Marta sufría un montón. Hubiese dado todos sus colores por ser como los demás, por ser gris. Lloraba a escondidas y se enjugaba sus lágrimas que resbalaban por sus mejillas cada vez menos rosadas.

A veces escuchaba las conversaciones de sus maestros oculta y silenciosa en una esquina de su clase:

- - ¿Y qué haremos con ella? Es un problema para sus compañeros –su profesor de matemáticas hablaba con voz apática y plana.

-- Nada, ¿Qué vamos hacer? Ya se volverá como el resto, cada vez está más apagada –su profesora de lengua ni siquiera parecía abrir los labios al emitir las palabras.

Y Marta volvía con la cabeza gacha a su casa, tratando de evitar al resto de los niños y niñas que miraban sus colores con una mezcla de envidia, de miedo y de deseo.

Pero en su casa las cosas no eran mejores, desde su cama gris solía escuchar a sus padres hablar muy preocupados:

- - ¿Y si nunca deja de ser así de rara? –la madre de Marta ni siquiera era capaz de hablar. Pero su tono de voz era lo más parecido a la preocupación que la niña había escuchado.

- - No te preocupes, ya se le pasará. ¿Qué podemos hacer nosotros? Nada –la voz de su padre ni siquiera sonaba alterada -.

Y lo peor de todo es que nadie acudía a consolarla cuando muerta de miedo y de preocupación se quedaba dormida llorando, abrazada a su almohada.

En el país sin colores no existían los espejos, pero Marta encontró un riachuelo que pasaba cerca de su casa y le gustaba acercarse allí y mirar dentro del agua. Su reflejo le parecía fascinante, era un trozo de luz en mitad de tanta falta de color. Se sentía hermosa y diferente, se sentía feliz.

- - ¿Y si existiese un lugar lleno de colores? ¿lleno de gente como yo? –la niña tocaba su cara y ansiaba que alguien pudiese responder sus preguntas, pero esto nunca sucedía.

Pero en una ocasión Carlos y Ana que se dedicaban a seguirla embelesados por la luminosidad que despedía, pudieron escuchar sus amargas quejas.

- ¡Marta! –la voz de Ana sonó metálica y gris, como la del resto de los niños y niñas del aquel lugar - ¿crees de verdad que puede existir un lugar lleno de colores? –Marta creyó percibir cierta emoción en su voz.

- ¿Por qué no? Los más viejos aún lo recuerdan –Marta los miró de reojo, con cierto recelo.

- ¡Ojalá tengas razón! – Carlos miró a las dos niñas y se remangó el jersey que llevaba. A la altura del codo, su brazo lucía de un color carne muy intenso - Y eso no es todo, los dedos de mis pies también tienen color. Mis padres nunca se lo han contado a nadie. Los pobres sufren mucho, pero yo no puedo evitar sentirme diferente…

- Mirad –Ana llamó su atención y se separó con cuidado varios mechones de pelo. Allí, escondido entre la espesura de miles de cabellos grises, brillaba con fuerza un pequeño mechón de color dorado – yo también soy diferente.

- Si, pero yo soy mucho más rara que vosotros –Marta sonrió a sus dos nuevos amigos.

- Ahora tenemos un secreto –Ana les miró con sus ojos grises mortecinos.

- Un secreto de los tres –Carlos les guiñó un ojo.

Y desde entonces se hicieron inseparables. Ya nadie se metía con Marta en el colegio, porque Ana y Carlos nunca la dejaban sola. Y después de terminar las clases iban siempre a la orilla del río en el que podían contemplar sus colores, aquellos que les hacían tan diferentes del resto de la gente de aquel país gris.


domingo, 9 de enero de 2011

EL PAÍS QUE NO TENÍA COLORES



Hoy toca cuento. Lo publicaré en varias partes porque es un poquito largo.
Lo estoy transformando en un guión teatral y espero poder estrenarlo con mis pequeños artistas del taller de teatro a finales de mayo.
Dedicado sobre todo a los que tienen niños.... una fábula sobre la importancia de la ilusión y los sueños!


Existió hace mucho, mucho tiempo, un país que no tenía colores. Era un país gris pues el resto de los colores habían huido muy asustados.
Los más viejecitos del país contaban que todo sucedió cuando la gente comenzó a perder sus sueños y sus ilusiones. Sin saber porqué las personas dejaron de c
reer en la magia de las hadas y los duendes, en las risas de los bosques y los pájaros, en lo hermoso de los ríos y los animales y poco a poco se fueron apagando.
Lo primero que pasó es que todos se pusieron muy enfermos. Estaban t
odo el día muy cansados y lo único que podían hacer era sentarse y esperar a que llegase un nuevo día. Llamaron a muchos doctores y doctoras. Pero ninguno encontró la solución. Les recetaron unas vitaminas especiales pero ¡nada!.



Luego se fue apagando el brillo de sus ojos, que perdieron toda la luz. Así que no se sabía muy bien si sonreían, lloraban, se alegraban o sorprendían pues sus ojos se habían dormido incapaces de transmitir ningún tipo de sentimiento.
Pero lo peor fue cuando el color de sus cuerpos fue desapareciendo. Los cabellos perdieron primero el brillo y luego, un buen día amanecieron todos de un color gris ceniza. Incluso los niños se quedaron si sus brillantes c
abellos de colores pues todos se pusieron de color gris.
Pero ni siquiera se extrañaron cuando sucedió esto. Se miraban unos a otros sin ánimo, sin vida, sin nada. Todos estaban demasiado cansados para sorprenderse y seguían con su vida llena de rutinas, trabajos y planes.


Poco a poco los colores fueron emigrando de aquel país. Huyeron de la ropa, de las casas, de los cuadros y los muebles. Se fueron silenciosos de la comida, de las plantas y de los animales. Burlaron al cielo y las nubes y se escabulleron del propio sol y de la luna. Así que desde ese mismo momento todo el mundo lo llamó el país sin colores.
A veces los niños y niñas que nacían en aquel país gris oscuro, traían un poquito de luz y color. Pero esta pronto se escapaba de su pie
l escondiéndose en cualquier lugar lo suficientemente lejos.
Y por más que los habitantes del país sin colores se ponían a pensar, no hallaban solución alguna. Primero hicieron excursiones para ver si encontraban a los colores viviendo en algún lugar cercano, pero fue inútil. Luego decidieron escribir a todos los mandatarios y mandatarias de los países cercanos para ver si sus colores se hallaban allí de vacaciones, pero fue inútil. Preguntaron a todos los viajeros que llegaban a las lindes de su país, pero éstos, muy asustados n
i siquiera se atrevían a tomarse algo, por miedo a perder sus colores.
Pero luego, al pasar el tiempo, los habitantes de ese país gris oscuro, perdieron el interés en recuperar sus colores. ¿Para qué? al marcharse los colores, la ilusión y los sueños, las esperanzas y las ganas de hacer cosas también se habían ido. Y una tristeza sin fin se apoderó del país y del alma de sus habitantes.
Pasaba el tiempo e incluso las nubes, que también eran grises, dejaron de avanzar por el cielo. El sol y la luna apenas se molestaban en camb
iar de lugar pues los dos tenían el mismo color. Dejaron de existir los días y las noches. La primavera, el verano, el otoño y el invierno vestían siempre de gris y el tiempo tampoco cambiaba de color.

Pero un día sucedió un hecho inquietante. Dentro de una casa tan gris como todas las demás, nació una niña con colores. Su piel era rosada, su pelo castaño y tenía unos hermosos ojos negros llenos de luz y vida. Su presencia iluminó la estancia con miles y miles de reflejos coloreados que hicieron que todos los presentes tuviesen que cubrirse el rostro. La luz les molestaba, no estaban acostumbrados a ella. Y la niña lloró, primero como lloran todos los bebés al llegar al mundo. Y luego lloró porque el gris que la rodeaba comenzó a quitarle sus colores y eso no le hizo ninguna gracia....


jueves, 6 de enero de 2011

DÍAS DE CINE

¿Alguien se viene al cine?...
La verdad es que lo echo de menos. Hace años que no puedo disfrutar viendo una peli (a no ser que sea infantil, claro).
Así que cuando me he enterado que este fin de semana me quedo sola, he decidido ir al cine, a ver una película del tirón.
Hace algo menos de un año que hago un pequeño espacio de cine en la radio de mi pueblo. Eso me obliga a estar en contacto con la novedades que se van estrenando en nuestro país y también a rescatar algunos grandes clásicos que han marcado la historia del cine y nuestra propia historia (personal y colectiva).
En mi casa, cuando era pequeña, era una tradición ir a ver una película el día de reyes. Las recuerdo casi todas y es que por mucho que nos empeñemos no es lo mismo ver una película en casa que en el cine. No tiene nada que ver.
Luego, ya de mayor, no me perdia ni una sola película de los miércoles (día del espectador). Todavía recuerdo el día que me quedé dormida viendo "1942 El Descubrimiento" (acababa de salir de un exámen y no había dormido demasiado, que conste).
Es cierto que a veces acertamos con la elección y a veces nos equivocamos pero ir al cine es toda una experiencia que nadie debe perderse.
Así que el sábado me voy al cine, aunque sea sola. Ahora me toca decidir película, acepto sugerencias!!

miércoles, 5 de enero de 2011

LAS MEJORES PELÍCULAS ERÓTICAS DE LA HISTORIA DEL CINE

Esta lista es el resultado de una encuenta sobre cine que se ha realizado entre 2.120 artistas, intelectuales y cinéfilos del mundo.

1. ÚLTIMO TANGO EN PARÍS
Cuenta la historia de Paul (Marlon Brando), un hombre de 45 años, que recién ha enviudado, y Jeanne, una muchacha de 20 años (Maria Schneider), actriz amateur. Un día se encuentran en un piso que se alquila en París. La atracción entre ellos es muy fuerte, y mediando tan sólo unas cuantas palabras, hacen el amor apasionadamente en el piso vacío. A partir de ahí se establece el pacto de volver a encontrarse allí, en soledad, sin preguntarse sus nombres.





2. PORTERO DE NOCHE

Viena de 1957. La esposa de un conocido director de orquesta norteamericano reconoce en el portero nocturno del hotel donde se albergan al oficial de las SS nazis que la custodiaba durante su internamiento y del que se convirtió en forzada amante. Una historia de recelos mutuos, de relaciones donde el odio y el deseo se entremezclan, donde lo odiado se recubre con el manto de lo deseado...



3. EL IMPERIO DE LOS SENTIDOS

La historia transcurre en 1936 en Tokio, cuenta la historia de Sada Abe, ex prostituta que ahora trabaja como parte de la servidumbre de un hotel. Conoce allí al propietario del hotel, Kichizo Ishida, casado con la ama, y muy activo sexualmente, y ambos se hacen amantes de una manera tan intensa que buscan experimentar tanto en lo sexual como en el consumo de bebidas alcohólicas y en muchas otras esferas. Se obsesionan el uno con el otro, y él llega a descubrir que se excita más si ella lo estrangula durante el coito, y no tarda en darle su autorización para que le dé muerte de esa manera. Ella le corta los genitales y escribe en el pecho de él, con la sangre: "Sada y Kichi, ahora uno."


4. LA LUNA

A pesar de la repentina e inesperada muerte de Douglas, su viuda Catherina no puede anular una importante gira. La famosa cantante de ópera tiene que dar un concierto en Italia y toma la decisión de llevarse consigo a su hijo. Decisión que le cambiará la vida por completo. Entre madre e hijo se inicia una relación incestuosa al mismo tiempo que el joven se va introduciendo en el mundo de la heroína...

5. BETTY BLUE

Zorg es un manitas que trabaja en Francia como encargado de unos bungalows en la playa. Su vida es tranquila y pacífica, trabaja con dedicación y escribe en su tiempo libre. Pero un día Betty entra en su vida, una joven tan bella como salvaje e impredecible. De repente, el carácter sin reglas de Betty empieza a descontrolarse. Y Zorg ve como la mujer a la que ama enferma lentamente...



6. CRASH

Es una película de David Cronenberg, del año 96. El director usa al automóvil como elemento erótico primordial, alrededor del cual giran las obsesiones sexuales de los personajes. Lo interesante es que a pesar de parecer tan increíble y lejana la posibilidad de la sexualización de un automóvil y más aun la de encontrar placer sexual en el extremo dolor y peligro inminente en un accidente, Cronenberg construye unos perfiles sicológicos tan llenos de su propias manías y tan bien justificadas en sus pasados traumáticos, que la ficción se convierte en realidad, creando un lenguaje visual enfermo pero sensual.



7. EL DECAMERÓN

Pasolini recrea con su brillante estilo los cuentos eróticos y divertidos de la obra universal de Boccaccio.

8. HISTORIA DE O

Una bella fotógrafa llamada O (Corinne Clery) es conducida por su amante René (Udo Kier) a una gran mansión llamada Roissy para educarse como esclava sexual. Ella acepta por el amor que siente hacia su pareja.
Tras abandonar el recinto O conoce por mediación de René a Sir Stephen (Anthony Steel), hermanastro de su novio con quien comenzará a mantener una relación de dominación ante el requerimiento de René.

9. SALÓN KITTY

En plena Segunda Guerra Mundial los nazis deciden suplantar las prostitutas polacas de un famoso burdel, Salón Kitty, por bellas e inteligentes alemanas que, además, deberán simpatizar con el partido nazi. Pero Kitty, la dueña del burdel, no estará despuesta a aceptar las nuevas reglas y decide plantar cara a todo el cuerpo nazi. La gestapo, sin tener en cuenta las quejas de Kitty, seguirá adelante con el proyecto, entrenando a las alemanas para hacerlas prostitutas profesionales.



10. EL GATO FRITZ

Película de animación que mezcla, en el ambiente en los barrios populares de Nueva York, el sexo, las drogas y la violencia. La historia se desarrolla en la década de los 60, gira alrededor de un gato pervertido en su búsqueda del amor en los lugares menos indicados...

11. BELLE DE JOUR

Sévérine, una joven casada con un atractivo cirujano, descubre la existencia de la prostitución matutina y decide ingresar en la casa de citas de Anaïs. Pero la aparición de Marcel, un delincuente que se enamora de ella pone en peligro la situación de la protagonista...

12. LUNAS DE HIEL

Es una película de Roman Polanski. Nigel y Fiona (Hugh Grant y Kristin Scott-Thomas) disfrutan de su séptimo aniversario de boda con un crucero por el mar. A bordo ambos se encuentran con Mimi (Emmanuelle Seigner) que parece encontrarse indispuesta, y la llevan a su camarote, donde conoceran a su marido, Oscar (Peter Coyote) que está impedido en una silla de ruedas. A partir de ese día Nigel se obsesiona con Mimi. Oscar se da cuenta y propone a Nigel que intente seducirla. Para ello le relata sus experiencias sexuales con Mimi antes de sufrir el accidente que le dejo paralítico.



13. SALÓ LOS 101 DÍAS DE SODOMA

En una mansión, cuatro señores se reunen con cuatro ex-prostitutas y con un grupo de muchachos y muchachas, partisanos o hijos de partisanos, que han tomado prisioneros. En la casa impera el reglamento de los señores, al cual nadie puede escapar. Esta ley faculta a los señores para disponer de la vida de sus prisioneros en cualquier momento y de cualquier modo, y las transgresiones se castigan con la muerte.

14. LA LLAVE

Un matrimonio celebra su vigésimo aniversario de boda. Durante la celebración descubren sus diarios íntimos y en ellos se especifican todos sus deseos y fantasías inconfesables...



15. SOPLO AL CORAZÓN

Laurent Chevalier es un chico de catorce años que comienza a descubrir la vida. Su padre lo ignora, su madre lo venera y sus hermanos combinan gestos de cariño con el abuso propio de los mayores. En poco tiempo, Laurent pasa de ser virgen a tener una experiencia frustrada con una prostituta y a sufrir los intentos de seducción de un cura. Cuando se le detecta un soplo al corazón, Laurent, acompañado de su madre, irá a un balneario, en el que la vida social es digna de una gran ciudad.

16. LA MUJER EN LA ARENA

Un entomólogo en busca de insectos en un desierto de arena se ve de repente atrapado conviviendo con una mujer que vive sola en una vieja casa, y con la que establecerá una extraña relación.

17. EL ANSIA

Miriam Blaylock colecciona no sólo arte del Renacimiento y colgantes del Antiguo Egipto sino, sobre todo, amantes y almas. Moderna y elegante, Miriam es una vampiro intemporal residente en Manhattan, una mujer bendecida con la belleza y maldecida con su sed de sangre.

18. MALENA

Malena es la belleza más encantadora e irresistible de Castelcuto, un tranquilo pueblo de la soleada costa Siciliana. Es nueva en la población y, estando su marido en la guerra, cada paseo que da por el pueblo se convierte en un espectáculo, acompañado por las lujuriosas miradas de los hombres de la localidad y de los resentidos cotilleos de sus envidiosas esposas. Un ejército de flacos adolescentes en bicicleta la sigue allí donde vaya, con la única intención de observar su exquisita y arquetípica belleza. Pero entre ellos se encuentra Renato, un chico de 13 años con mucha imaginación que lleva su deseo a unos límites de obsesiva fantasía.

19. ESE OSCURO OBJETO DE DESEO

Durante un viaje en tren, de Sevilla a Madrid, el otoñal caballero Mathieu cuenta a sus compañeros de vagón la historia de sus infortunios amorosos con la bailarina Conchita. A partir de su primer encuentro, Conchita juega con la obsesión de Mathieu, haciéndolo pasar del deseo a la frustración y del amor al odio más cruento.

20. MATADOR

Un matador que se ha visto forzado a retirarse anticipadamente por una cogida, se da cuenta de que su obsesión por matar perdura, pero ahora los toros son sustituidos por mujeres. Hacer el amor y matarla justo en el último instante es lo más parecido al inefable placer de una tarde en la plaza de toros. María es una mujer que experimenta unos deseos similares. Cuando el camino de ambos se cruza, la fusión de sus deseos les llevará a un desenlace trágico.

lunes, 3 de enero de 2011

TE QUIERO

Lucho contra las ganas que me entran de deshacerme de los brazos que me sujetan. Quiero correr y entrar en la habitación en la que estás. Quiero verte, necesito verte. Quiero verte, verte y gritarle a todo el mundo que lo que dicen es mentira...

- Te ha llamado Loles -mi madre está en la cocina y yo estoy en la habitación de arriba. He venido a coger algunas cosas, llevo unos días que no paro - Me ha dicho que no era importante, era solo para ver como te ha ido el verano.

Ni siquiera le contesto a mi madre. Tengo muchas ganas de llamarte y que me cuentes tu viaje por toda Europa. Ya estabas emocionada antes de irte, has preparado este viaje durante meses.
Pero no te llamo. No aún. Tengo que ir a mi casa nueva, tengo que colgar unas cortinas que me traen por la calle de la amargura. Los días se me quedan cortos y caigo rendida todas las noches. Tengo que llamarte pero antes de hacerlo quiero tener la casa decente para que la veas. Mi casa nueva, esa casa en la que ya te imagino tomándote un café y hablando conmigo.

Eres luz, Loles. Eres esa luz que se cuela en todo el mundo que tiene la suerte de conocerte. Cerca de ti no existe ningún problema, a todos les pones nombre y los solucionas con una facilidad que a veces asusta.
No tienes miedo, niña. No le temes a nada. Junto a ti mis miedos se desvanecen. Has vivido conmigo el peor año de mi vida y me has sostenido con la fuerza que a mi me faltaba.
Te quiero, Loles. Te quiero mucho, amiga.
Y después de la pesadilla, cuando las cosas empezaban a ir mejor, comenzó tu calvario. Recuerdo la tarde en que me llamaste: "Hoy no puedo ir a ensayar. Mi padre se ha muerto". Me quedé helada, no supe ni que decirte. Pero te levantaste enseguida: "por mi madre, por mi hermana". También recuerdo todas las conversaciones que tuvimos después y en algunas, después de horas y horas hablando, me confesabas cuánto le echabas de menos: "sobre todo su olor".
Pisas tan fuerte que junto a ti es imposible sentir que el suelo se mueve. Me llevas de la mano atravesando los meses que junto a ti se convierten en días.
Te recuerdo preciosa, la más bonita de todas con ese vestido rojo que llevaste el día de mi boda. Lo preparaste con tanto cariño todo que es imposible no acordarse. Estabas espléndida y yo estaba muy orgullosa de mi niña, de mi Loles.
Tengo que llamarte. Quizás mañana cuando consiga colgar las dichosas cortinas de mi casa nueva. Quiero que veas como ha quedado todo.

Y luego, dos días después, lucho contra las ganas que me entran de deshacerme de los brazos que me sujetan. Quiero correr y entrar en la habitación en la que estás. Quiero verte, necesito verte. Quiero verte, verte y gritarle a todo el mundo que lo que dicen es mentira...

La pobre Adela no se atrevió a darme la noticia. Se la dio a Edu. Recuerdo sus palabras bruscas, directas, partiéndome el alma y dejándome sin respiración, como si me hubiesen pegado: "Loles ha muerto". No. No, no, no, no. Es mentira. No es verdad. No es cierto. Es imposible.
Al principio pensé que me engañaban, que se habían confundido. Luego pensé que se habían equivocado. En el cementerio tuve que leer el periódico varias veces. Tus iniciales, tu edad, los datos del accidente. Y aún así, no me lo creía.
Necesitaba correr y entrar en la habitación en la que estabas. Quería verte, necesitaba verte. Verte y gritarle a todo el mundo que me mentían.... pero no lo hice en parte porque me sujetaban y en parte porque sabía que todo era verdad.

Ya no voy a volver a verte. Al principio lo esperaba a todas horas. Esperaba verte en cualquier lugar, en cualquier momento. Espera escuchar tu voz. Iba por la calle y creía verte. A veces incluso tenía que pararme unos instantes para comprender que no eras tú. Ya no voy a verte.
Y la llamada que no te hice me dolía a cada instante. Me consumía pensando en todo lo que te hubiese dicho y lo que tú me habrías contado. Esa llamada era la despedida que no había existido y que ya no existiría. Luego comprendí que para tu muerte no había despedida. Y aún así me duele esa llamada que no te hice.

Han pasado ocho años, amiga. Y no hay un solo día en que no te recuerde. Desde entonces miro al cielo con frecuencia. Allí hay estrellas, que son luz, como tú y en alguna de ellas te encuentro. Desde entonces te lo he dicho mil veces, pero ahí va otra amiga: te quiero.